martes, 31 de enero de 2012

Quebrando un vicioso círculo de temblores



Y aquí estoy.
Con algunos recuerdos amputados,
pero viva, después de todo.


Llena mi alma de incertidumbre.
Con algo de miedo o quizás emoción.
Quién sabe.
Es tiempo de comenzar nuevamente con la poesía.


Tengo la pluma, el papel y el espíritu.
Sólo me falta la musa esta vez.
Pero supongo que en mi corta existencia,
he aprendido al menos, una pequeña cosa.


No buscar la inspiración, sino esperar a que llegue.
No obligarte a sentir, para creer que estás vivo.
Y volver a respirar, por más que el aire parezca desaparecer.
Ya no me importa nada.


Ahora puedo abrir los brazos y volver a sonreír,
sin ese apretón, que comprimía mi alma.
Ahora puedo volar, sin tener que mirar atrás 
con tanta nostalgia.


Un nuevo amanecer, nace en mis ojos,
en mis manos, en mi ser. 
Más brillante que el último, más íntimo.
Y ahora sólo queda, sobrellevar lo que queda del día.