miércoles, 9 de septiembre de 2015

Séptimo arte

Recomendaciones:
(sólo incluyo algunas vistas en este último tiempo)


Taxi Driver
(Scorsese)










Fight Club
(Fincher)







Carancho
(Trapero)







Gone Girl
(Ficher)







Eyes Wide Shut
(Kubrick)







(Sólo vea, escuche, disfrute y después, piense)



miércoles, 8 de julio de 2015

De la vida misma

(Ilustración de Catalina Bu)


No tengo mucho que escribir, sólo que he sido feliz. 
Que sigo en la ruta de la vida, un tanto perdida.
¿Pero qué es sino la vida un destino sin destino ni tiempo, 
un breve instante, a veces irrisorio y otros estoico?
Y por esas cosas, hoy me siento satisfecha de mi existencia,
sin soslayar más en la causa o en el objeto de la misma. 
Porque somos poesía en el espacio efímero y expectante,
alimentando el alma de los demás versos que nos rodean entre caricias y bofetones. 


martes, 22 de abril de 2014

Ambos~dos



Sos esa dualidad que me llena y me ahoga.

Porque me haces nacer y morir al mismo tiempo.
Eres luz y obscuridad en un mismo parpadeo. 
Prístino e ideal, animal y terrenal convergiendo en un mismo ser.

Amas mis sueños y aniquilas mis delirios,

entre esa lejanía y cercanía mortal.
Porque eres todo y nada.
Porque somos universo, eternos e inmortales.
Porque no somos nada más que individuos solitarios. 

Encarnas mis demonios y mis deidades.

Eres el nombre de mi miseria y mi alegría.
Título de misterio y verdad, debajo de una sola imagen.

Melancolía dulzona y placer culpable.

Hijos del destino por añadidura.
Permíteme ahogarme en este todo fundado en la nada.
Porque no eres ni bien ni mal, solo alma fragmentada.

Déjame porfavor ser tu demonio y tu ángel. 


domingo, 9 de marzo de 2014

desAHOGO



Hoy me encontré a mí misma. 
Hace tiempo ya que viajaba perdida, tratando de recordar quien fui alguna vez.
Pero tampoco soy la misma que era hace ya tiempo atrás.

Es difícil de entender, de hecho, ni yo a veces lo hago. Porque cada mañana despertaba con el mismo sueño, buscando ese ideal que calzara con la mirada de los diferentes rostros que coexistían alrededor. Quién yo fui, mientras estaba a la deriva, era el reflejo de las expectativas que tenía de mí, la persona que tuviera en frente. Puede sonar un poco estúpido y quizás lo es... pero  la verdad es que este asunto ha dejado de tener sentido para mí.


En algún momento, me vi atrapada en una encrucijada. Siempre había sentido tantos fragmentos de almas dentro de mí. Por por un lado está el asunto religioso, donde en algún punto, tuve una conversión que cambió mi existencia. Tengo un testimonio de aquello, que muchas veces crece a pasos agigantadas y otras, tristemente sólo se queda allí... estancado ante el ruido del mundo. 


Por otro, está mi lado espiritual, porque he aprendido que hay otros caminos para elevarse espiritualmente ajenos a una organización, simplemente que vienen de uno mismo. El encontrar la paz se ha convertido en un asunto fundamental en mi vida, por lo mismo, no sé como sobrellevar ambas cosas. 


Un tercer hecho es mi lado instintivo, las pasiones bajas que están presentes en cada estado, cada decisión y me abruman hasta el punto de querer actuar en contra de lo que aspiro para mí misma.


La pregunta es, ¿algo de esto está bien? ¿estoy siendo errática? ¿Puedo vivir con tantas perspectivas dentro de mí sin sentir que me desintegro al no tener una pertenencia total con ninguna de las ramas que le dan fundamento a mi vida? Porque no soy lo suficientemente beata, tampoco lo suficientemente mística y menos lo suficientemente libertina como para identificarme con algo. Por eso, cada segmento de mi vida dependía del contexto. Siempre ha sido una constante lucha de fuerzas dentro de mí, un teatro que siempre variaba dependiendo de los espectadores, no sé si una ilusión porque suena un tanto abstracto, pero sí quizás una mentira que yo misma construí para sentirme parte de algo o simplemente, para no sentirme parte de nada.


Pero en algún momento (no tan lejano), supongo que aprendí un par de cosas...

Siempre deberé luchar con todas las naturalezas que hay en mí. No sé si una es peor o mejor que otra, tampoco lo pongo ya en tela de juicio, porque no puedo seguir más de un camino simultáneo en las elecciones que se me presenten, pero eso no hará que deje de ser yo misma. Yo, aquella que ama tantas cosas que pueden parecer contradictorias, pero que en esencia, me han definido como lo que hoy soy. La acumulación de tantas almas flotando a través de fragmentos opuestos me han dado un nombre y un motivo de existencia.

Me encontré a mí misma el día que dejó de importarme lo que las personas piensen de mí, el día en que el sentirme incomprendida dejó de tener peso frente al vivir feliz y conforme con lo que yo misma puedo hacer con mi vida. 


miércoles, 23 de octubre de 2013

Sueño entre ocasos


Íbamos en un tren rumbo a algún lugar.
Nunca supe a dónde ni porqué.
Sólo sé que me gustaba tu sonrisa,
reflejándose a través de mí piel. 

Como siempre, era tan solo un sueño efímero. 

Mi alma se desborda entre realidades expectantes.
Ya no sé que pasa por aquella íntima razón.
Solo déjame guiarte al frenesí del delirio. 

Miré a través del universo y te vi,

como jamás lo había hecho. 
Cierra esas pupilas y abre el alma.
Éramos eso que tanto buscábamos. 



"Bendita noche cóncava, delicia
de encontrar un abrazo a la deriva
y entrar en ese enigma, sin astucia,
y volver por el aire al aire libre,
Hay que amar con amor, para salvarse."


(Del amigo Benedetti)

martes, 22 de octubre de 2013

Primavera galáctica


(Fragmentos de recuerdos)

Cada día de mi vida cruzo las mismas calles.
Veo los mismos árboles y hablo con las mismas personas.
Cada día sigo escuchando aquél estruendo en mi mente.
Entre el caos y el reproche lo admito, aún te espero.

A veces solo cierro los ojos y vivo ciegamente. 
El tiempo fluye a través de mi alma y se extravía 
entre rencores y ensueños.
Lo sé, porque aún duele. Te he perdido.

A diario contemplo aquélla misma luna.

Ese lucero que enciende la noche corrompida 
entre miles de estrellas descarriadas.
A diario no dejo de buscarte entre esas impúdicas galaxias.

En la soledad, me gusta soñar con poesía. 

En compañía, me gusta la idea de poder amar.
Y sí, me gusta recordar el tiempo en el que creí conocerte.
Pero todo sigue tan igual. Impávida nazco en las mismas calles de siempre.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

domingo, 4 de noviembre de 2012

Extracto del Día


Era una galaxia atrapada entre sus pupilas, que exacerbantes e intensas, danzaban a un  ritmo desconocido para mí hasta ese día.

Impávido estaba un poeta sentado en la orilla del muelle, junto a Neruda y su melancolía. Miraba hacia el horizonte, perdiéndose en el reflejo del mar al mediodía. Todo estaba tan brillante, que parecíamos perdernos entre la luz y el pasar de los segundos.

Rogaba yo entonces, que alguno decidiera emitir palabra, por más mísera que fuera. El silencio absorbió todo lo que nos rodeaba, hasta dejarnos desprotegidos ante la verdad.

Le miré a los ojos, aquellos que perpetraban mi alma y la hacían tan infinita y a la vez tan efímera, esperando alguna respuesta. Abrí levemente los labios, de los que solo salió un leve suspiro interrumpido por un ruido ensordecedor.

Una multitud inmensa nos rodeó enseguida. Una huida en masa nos deslizo como peces que se oponen inútilmente a la corriente. Irónicamente nos convertimos en presas de esa sociedad.

El aire estaba tan pesado, que parecía caer sobre nuestras cabezas hasta decapitarnos. Seguíamos corriendo sin saber porqué. Nos perdimos de vista.

Mi pecho, ardía como un fuego indomable que quemaba cada fibra de mi ser. Sin piedad, mi respiración se escabullía entre mis dedos y mi agonía. Nunca había estado tan cansada y no sé realmente el porqué.

Miré hacia atrás, buscándolo entre sollozos y gritos desconocidos. Había caos, había disparos, había todo eso a lo que estábamos acostumbrados, solo me faltabas tú.


miércoles, 29 de agosto de 2012

El cenit del cielo


Entre anocheceres que parecen terminar nunca.
Prístina la luz que nace entre tus pupilas.
He llegado al cenit del cielo, tocando la grandeza
que nace entre el escozor y la niebla.

De color lunar se ha tornado esta vida,

la vida que me he dado, con la que me he conformado.
La incertidumbre, hasta la ignorancia
se han fundido hasta ser una mínima sublevación del aire.

Como una nebulosa, me disperso

entre miles de estrellas sin principio ni fin.
No tengo cara, no tengo nada.
Solamente el sueño que me empero a creer.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Así están las cosas


Palabras, palabras, palabras, palabras.
Directo en la nuca.